El trastorno bipolar es un trastorno de salud mental que puede afectar de forma importante al estado de ánimo, al nivel de energía, al comportamiento y a la vida cotidiana de quien lo padece. Sin embargo, todavía existe mucho desconocimiento alrededor de esta enfermedad y, en ocasiones, se confunde con los cambios de humor habituales.

Tener un día bueno y otro malo, sentirse más animado en determinados momentos o atravesar una etapa de mayor cansancio no significa tener un trastorno bipolar. El diagnóstico requiere una valoración profesional y tiene en cuenta la intensidad, duración y características de los episodios que experimenta la persona.

En la Clínica de Salud Mental Dr. Muñoz, en Murcia, el trastorno bipolar forma parte de los problemas de salud mental que reciben atención especializada dentro de un abordaje multidisciplinar. La clínica cuenta con profesionales de distintas especialidades para realizar la valoración necesaria y establecer un tratamiento adaptado a cada paciente.

¿Qué es el trastorno bipolar?

El trastorno bipolar se caracteriza por la aparición de episodios en los que se producen cambios significativos en el estado de ánimo y en el nivel de actividad de la persona.

Estos episodios pueden incluir fases de ánimo elevado, expansivo o irritable y periodos caracterizados por síntomas depresivos. No todas las personas experimentan estos episodios de la misma manera ni con la misma intensidad.

Por eso es importante no establecer un diagnóstico a partir de una descripción aislada de los cambios emocionales.

¿Cuáles pueden ser sus síntomas?

Durante una fase de elevación del estado de ánimo pueden aparecer una energía inusualmente elevada, menor necesidad de dormir, aumento de la actividad, mayor impulsividad, aceleración del pensamiento o una sensación de confianza excesiva.

En las fases depresivas pueden aparecer tristeza persistente, pérdida de interés por actividades que antes resultaban gratificantes, cansancio, dificultades para concentrarse, alteraciones del sueño y cambios en el apetito.

La combinación y evolución de estos síntomas es uno de los elementos que debe valorar un profesional.

¿Por qué es importante un diagnóstico adecuado?

Uno de los principales problemas del trastorno bipolar es que puede pasar desapercibido o confundirse con otros problemas de salud mental.

La evaluación profesional permite conocer la historia clínica de la persona, analizar la evolución de los síntomas y descartar otras posibles causas.

No existe una única prueba que permita diagnosticar el trastorno bipolar por sí sola. El diagnóstico se basa fundamentalmente en una evaluación clínica completa.

El tratamiento debe ser individualizado

El tratamiento del trastorno bipolar debe adaptarse a las características de cada paciente y a la fase en la que se encuentre.

Dependiendo de cada situación, puede incluir tratamiento farmacológico, intervención psicológica, seguimiento psiquiátrico y medidas destinadas a favorecer una mayor estabilidad en la vida cotidiana.

La continuidad del seguimiento también es importante. Sentirse mejor no significa necesariamente que el problema haya desaparecido o que sea conveniente abandonar el tratamiento sin supervisión profesional.

Buscar ayuda cuanto antes

Reconocer que algo está cambiando en el estado de ánimo, el sueño, la energía o el comportamiento puede ser un primer paso para pedir ayuda.

No es necesario esperar a que los síntomas interfieran gravemente en la vida personal, familiar o profesional para consultar.

En una clínica de salud mental, una valoración especializada permite analizar qué está ocurriendo y qué tipo de intervención puede ser más adecuada.

En Murcia, la Clínica de Salud Mental Dr. Muñoz dispone de un equipo multidisciplinar formado por psiquiatras, psicólogos, internistas, anestesistas y neurólogos, dentro de un entorno destinado al tratamiento de diferentes trastornos de salud mental.

Trastorno bipolar: comprender para poder tratar

Hablar del trastorno bipolar con información rigurosa ayuda a reducir el estigma y evita simplificaciones como definirlo simplemente como “tener cambios de humor”.

Es un trastorno que requiere una valoración clínica y que puede tratarse mediante un abordaje individualizado.

Si tú o una persona cercana está atravesando cambios importantes y persistentes en el estado de ánimo, la energía, el sueño o el comportamiento, consultar con un profesional de salud mental puede ayudar a comprender qué está sucediendo y cuál es el camino más adecuado.

Y recuerda: pedir ayuda no es rendirse, es avanzar.